sábado, 10 de octubre de 2020

EL SECRETO PARA REGULAR TU CICLO Y EQUILIBRAR TUS HORMONAS

Si hablamos del CICLO OVULATORIO IDEAL, las hormonas presentes en cada fase deberían ayudarnos a sentirnos bien y totalmente equilibradas: Los ESTRÓGENOS  llenando el cuerpo de energía en la fase preovulatoria y la PROGESTERONA dándonos la calma que tanto necesitamos. Pero ésta no es la experiencia de todas las mujeres, de hecho, es algo que pocas veces se alcanza.
Por eso hoy voy a contarte EL SECRETO PARA REGULAR TUS CICLOS Y EQUILIBRAR TUS HORMONAS.

La idea es lograr un balance entre el estrógeno y la progesterona que son las hormonas que producimos durante nuestro ciclo. El exceso o la poca producción de esas hormonas generan una serie de complicaciones de salud.

Asi mismo si estás pasando por tu período premenopáusico o menopáusico puedes regular tus hormonas con este sencillo método, totalmente natural.

SÍNTOMAS EN TUS CICLOS:

Exceso de estrógeno: dolor o sensibilidad en los senos, fibromas, periodos abundantes o irregulares, retención de líquidos, dolor de cabeza. 

Deficiencia de estrógeno: cansancio, aumento de peso, depresión, insomnio. Piel seca, infecciones de la vejiga recurrentes, sequedad vaginal.  

Exceso de progesterona: Cansancio, dolor de cabeza, sensibilidad en los senos.

Deficiencia de progesterona: Síndrome de Ovarios Poliquísticos, Fibromas, menstruaciones abundantes, acné, migrañas, problemas para embarazarse, insomnio, cólicos.

 ¿EN QUÉ CONSISTE EL SEE CYCLING? 



⇒ Comer una cucharada de semillas de linaza y una cucharada de semillas de calabaza  cada día durante las primeras dos semanas de tu ciclo, que es la fase folicular.

⇒ Comer una cucharada de semillas de girasol y una cucharada de sésamo diario durante las últimas dos semanas de tu ciclo, que es la fase lútea. 

¿POR QUÉ ESTAS SEMILLAS?

Las semillas de calabaza, lino, girasol y sésamo tienen muchas propiedades para ayudar a tu cuerpo a balancear las hormonas.

Semillas para la fase folicular:
Las semillas de lino contienen lignanos en alta concentración. Los lignanos tienen incidencia en la producción de estrógeno: modulan la producción de estradiol e inciden en el metabolismo del estradiol, haciendo que se produzca más de un metabolito “bueno” (2-hydroxy-estrona) en vez de uno más dañino (16-hydroxy-estrona). También hay investigaciones que muestran que los lignanos del lino interactúan con la microbiota intestinal para dar efectos protectores contra el cáncer de mama.

La calabaza apoya nuestra producción de niveles saludables de testosterona. También son ricas en antioxidants, que protegen ovarios, óvulos y sistema reproductivo en general. Las semillas de calabaza son fuente de triptófano, que el cuerpo usa para crear serotonina y melanina. Un estudio publicado en 2005 en Nutritional Neuroscience concluía que el consumo de semillas ricas en triptófano junto con un carbohidrato daba buenos resultados contra el insomnio, tanto como un tratamiento farmacológico. Y el impacto de una rutina saludable de descanso en nuestra salud hormonal es clave.

Semillas para la fase lútea:
El sésamo tiene zinc y el girasol, vitamina E, ambos relacionados a la producción de progesterona. Ambas aportan omega 6 y el sésamo suma selenio, ayudantes de la función hepática. El hígado previene que tengamos demasiadas hormonas ya que se dedica a desarmar y excretar las sustancias en exceso. Es importante lograr niveles saludables de progesterona para la salud reproductiva. Los omega 6s reducen la inflamación que se asocia al síndrome pre-menstrual.
Y en más beneficios premenstruales, el girasol es una fuente de calcio y magnesio, dos minerales que se han demostrado beneficiosos contra síntomas del síndrome pre-menstrual.


Se recomienda comer las semillas de lino y de sésamo molidas porque así se aprovechan mejor los nutrientes, especialmente los ácidos grasos que contienen. Puedes incorporarlas a tu fruta, licuados, jugos, ensaladas, o de cualquier forma que se te ocurra.

RECUERDA:
 
∇ Hablamos de un ciclo de 28 días, pero es sólo un promedio. Los ciclos suelen durar entre 21 y 35 días más o menos.

∇ El primer día de tu ciclo es cuando empiezas a menstruar.

∇ Si llevas tiempo registrando tus ciclos y conoces más o menos cuándo ovulas, las semillas de girasol y de sésamo se toman justo después de ovular y hasta que vuelves a menstruar.

∇ Si no identificas cuándo ovulas o si tus ciclos son irregulares, no importa, empieza comiendo las semillas en tu primer día de menstruación y cuenta dos semanas y dos semanas. Eventualmente se puede ir regularizando tu ciclo.

∇ Si por alguna razón no menstrúas, o ya estás en la menopausia, algunas especialistas en nutrición sugieren que empieces comiendo las semillas de la fase folicular con la luna nueva y las de la fase lútea con la luna llena. Aunque no hay evidencia científica de que el ciclo menstrual está relacionado con el ciclo lunar, puede ser una buena forma de marcar el tiempo en relación con tu cuerpo.


∇ Si estás usando anticonceptivos hormonales el efecto que tengan las semillas sobre tu ciclo será menos relevante, porque no estás teniendo ciclo ni produciendo estrógeno y progesterona. Pero te puede ayudar para otros aspectos de tu salud.

∇ Según algunas especialistas, los cambios empiezan a notarse a partir del tercer ciclo. Prueba tres meses y observa cómo te sientes. Si te es posible lleva un registro de tu ciclo y nota qué cambia en tu piel, tu digestión, el sueño, el flujo.

∇ Si estás embarazada no se recomienda llevar a cabo este protocolo.

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